El verano comienza su recta final y la situación del Sector del Taxi no solo no mejora si no que parece ir irremediablemente a peor sin que se vea ninguna luz al final del tunel.
En este mes de agosto,a pesar de las previsiones, está siendo malo como no se recuerda y ni siquiera el turismo, desviado hacia nuestro país por la inestabilidad en los paises árabes del Mediterráneo,ha podido maquillar el desastre.
Por tanto ha llegado la hora de dejar de esperar una recuperación que ni llega ni parece que llegará a medio plazo, ni con este Gobierno ni con el siguiente, hemos de tomar, los dirigentes, la iniciativa y liderar un proceso de cambios profundos que el Sector espera y que no se pueden ya demorar por mas tiempo si no queremos asomarnos al abismo y al caos total en nuestra actividad, no podemos continuar parcheando la situación con vacaciones o con regulaciones horarias escasas, precipitadas, poco reflexionadas,contestadas y de escasa eficacia aunque, sin duda,bienintencionadas.Estamos obligados a comenzar a llamar a las cosas por su nombre y a plantear los sacrificios que sean necesarios para que otro taxi se abra paso con unos criterios mas justos, mas racionales, de mayor calidad, abierto a nuevos mercados, libre de dogmas y prejuicios obsoletos. En definitiva debemos pactar, entre todos los interlocutores del Sector, MEDIDAS DRÁSTICAS QUE PROPICIEN UN CAMBIO PROFUNDO EN LA LEGISLACION, EN EL EJERCICIO DIARIO DE LA PROFESION, EN LA CALIDAD DEL SERVICIO, EN LA CAPTACION DE MERCADOS Y EN NUESTRA RELACIÓN CON EL RESTO DEL TRANSPORTE Y CON LOS CIUDADANOS.
El inicio del otoño, debe marcar el pistoletazo de salida que confío seamos capaces de concluir con acuerdos amplios que reconduzcan la situación hasta donde sea posible y no olvidemos que los milagros no existen pero se puede racionalizar la actual situación, de lo contrario estaremos abocados al desastre mas absoluto y ademas habremos demostrado nuestra nula capacidad para dar respuestas cuando las cosas se ponen realmente difíciles.
Contar las cosas con la esperanza de que alguien las lea y que a alguien le sirvan para entender que en la diferencia racial, cultural y de pensamiento se esconde el motor que mueve a la humanidad desde el inicio de los tiempos y que no existirá verdadera libertad mientras un solo ser humano se muera de hambre, no sepa leer o no pueda opinar.
